Naming, el arte de saber nombrar

Por diciembre 4, 2014Naming

El naming es uno de los primeros procesos que se realizan al crear una marca y es uno de los elementos más importantes de la misma, será nuestro primer signo de identidad. Por ello, no se debe jugar con la elección del nombre, formará parte de nuestra reputación. Será el elemento más visto, oído y repetido de nuestra marca.

Aunque aparentemente parezca algo sencillo, el naming requiere de un proceso creativo ya que debe representar los valores y características implícitas de la marca:

Como ha podido observar, no se trata simplemente de hacer un listado de los nombres que nos gustan, se deben tener muchos factores en cuenta antes de lanzarse a realizar la elección: el estado del mercado, el posicionamiento que quiere darle a su marca, atractivo, potencial comunicativo, etc. y en este proceso sucede lo mismo que en el resto de procesos de la empresa, no se deje llevar sólo por su gusto personal, piense siempre en sus potenciales clientes, en lo que ellos buscan, porque es a ellos a quien va dirigida su marca.

nombre naming

Le recomendamos no iniciar el naming después o al mismo tiempo que la identidad visual de su marca, la identidad visual debe estar inspirada en el naming no al revés. Si hace lo contrario, naming e identidad visual serán incongruentes y deben crearse como parte de una estructura única. En una obra, el naming serían los cimientos, a partir de ahí empieza nuestra construcción de marca.

Cuando haya definido su nombre, hágalo vivir.

Célebres marcas y su naming

Adidas: El naming de esta marca tiene su origen en el nombre de su fundador: Adolf Dassler. Se escogió el diminutivo Adi al que se unieron las tres primeras letras de su apellido. Como curiosidad sobre esta conocidísima marca, el hermano mayor de Adolf, creó otro de los referentes en ropa deportiva, Puma.

Twitter: Este nombre surgió durante una lluvia de ideas, donde se concluyó que palabra más adecuada para esta plataforma de microblogging sería Twitch, que significa movimiento. Pero los fundadores de la plataforma se dieron cuenta de que no funcionaria como marca ya que entre otras cosas era un poco complicado de pronunciar y por lo tanto, de recordar. Encontraron una palabra similar en el diccionario, Twitter, que significa ““una corta ráfaga de información intrascendente y los sonidos emitidos por los pájaros.” Y tweet  que significa “piar o parlotear”.

Starbucks: En este caso se recurrió a la literatura, en concreto a la novela Moby Dick. A Gordon Bowker le gustaba el nombre del barco de la novela “Pequod” pero a su socio creativo, Terry Heckler no le parecía buena idea, dado que nadie iba a pedir una taza de “Pee-quod” (pee significa pis en inglés). Por lo que Heckler propuso “Starbo” y tras debatir estos términos la compañía comenzó a llamarse como el primer oficial del Pequod, Starbucks.

Vodafone: Se remonta a 1984 y su nombre es toda una declaración de intenciones sobre las actividades de la compañía: voice data and telephone.